lunes, 2 de mayo de 2016

Real humans

Real humans, Äkta människor para los amigos, es una serie de ciencia ficción que no he visto en versión original porque…bueno, por lo que sea mi sueco está algo oxidado. Las producciones escandinavas llevan un tiempo pegando fuerte, aunque siempre girando alrededor de la temática noir: misterios y asesinatos con una gran dosis de duro retrato social. Son precisamente esas pinceladas de swedish way of life, tan alejadas de nuestro estilo de vida mediterráneo (por llamarlo de algún modo), las que hacen que  esta producción ci-fi resulte aún más sorprendente.

Se nos presenta un futuro no muy lejano, o un presente alternativo, (quizás más bien un pasado alternativo, porque los móviles son de los de teclas y los coches unas antiguallas) en el que los robots de compañía de aspecto humano, llamados hubots, son habituales. Estos androides son capaces de pensar y tomar decisiones, siendo aptos para realizar todo tipo de trabajos a cambio tan solo de una recarga de baterías al final del día. Se compran en tiendas y si se estropean simplemente se reparan o se cambian por otros. Como cualquier electrodoméstico.


El problema de que estos aparatos se asemejen tanto a las personas es que surge un grupo organizado de detractores, autodenominados “verdaderos humanos”, que se sienten amenazados por los hubots, ya que según ellos les roban sus empleos, rompen sus familias, y siempre tienen una exasperante sonrisa programada en la cara. Además, algunos de los robots son hackeados infringiendo los protocolos legales y llegando a transgredir las leyes de la robótica de Asimov, perdiendo los filtros que les impiden desobedecer o dañar a los humanos.

Encontramos varias tramas que se entrecruzan y ofrecen un mosaico de los dilemas que presenta la creación, o la convivencia, con máquinas humanizadas. Se plantean los clásicos debates filosóficos y dilemas éticos sobre la humanidad, los derechos y las libertades: ¿quién es responsable de las acciones de un hubot?, ¿tienen derechos?, ¿deberían recibir un salario por su trabajo?, ¿qué es lo que nos hace humanos? Resulta cuanto menos perturbador ver a estos robots tan aparentemente humanos, siendo vejados y usados como vulgares objetos. Al fin y al cabo, sostienen muchos, eso es lo que son, simples muebles, máquinas como la batidora o el ipad.


La serie combina ciencia ficción clásica trasladada a nuestros días, con algo de romance, misterio y drama, coronados con denuncia social de esta que te deja cierto mal cuerpo y un runrún en la cabeza. Y todo esto con un bajo presupuesto: unas lentillas por aquí, un no pestañear, un efecto de sonido por allá y voilá, ya tienes un hubot.

Se estrenaron dos temporadas de diez capítulos de una hora cada una, en 2012 y 2013. A pesar de ser cancelada tras la segunda entrega sin un final cerrado, la serie tuvo tanto éxito en su país de origen, que fue comprada por televisiones de 50 países más, siendo calificada como obra maestra de la ciencia ficción actual. Y por supuesto ya tiene en marcha un remake en EEUU.

Mi conclusión es que los suecos son más raros que un perro verde, que se puede hacer ciencia ficción resultona con poco dinero, y que ya nunca miraré a mi smartphone con los mismos ojos. ¡Ah! Y que la serie mola, que casi se me olvida. Echadle un ojo y me comentáis; kolla upp det och jag säger.


Calificación IMDb: 8

Mi calificación: 7

miércoles, 27 de abril de 2016

The booth at the end

Vamos a empezar de nuevo. Vamos a fingir que nunca dejé de escribir este blog de series. Vamos a retomar lo nuestro desde donde lo dejamos. Al fin al cabo, sólo han sido unos mesecillos de Kit-Kat (y las penas con chocolate son menos).

Como ya os dije aproximadamente antesdeayer, tengo debilidad por las series de temporadas cortas, con capítulos igualmente cortos pero muy potentes. En realidad es como un amor-odio, una adicción a algo que te pega un chute muy fuerte pero que se acaba enseguida (la sustancia en sí, porque desde luego los efectos perduran).


Un buen ejemplo de ello es esta serie norteamericana que se estrenó online en 2010 con una temporada de tan solo cinco capítulos de veinte minutos cada uno, y nos regaló una segunda entrega en 2012, de la misma duración. Aunque no sé si deciros que el regalito está envenenado, pues más que revelarse misterios, se plantean nuevas y más interesantes dudas.

Pero vayamos por orden, ¿de qué va la historia? Prefiero no decíroslo. Bajad esas cejas, que no soy la timadora del blog de series. Simplemente, por experiencia personal, creo que es mejor empezar a verla con la menor información posible, maximizando así el impacto que ya de por sí tiene esta producción de bajo presupuesto. Sólo os diré que absolutamente toda la historia transcurre en una típica cafetería americana, en el reservado del fondo (“The booth at the end”, ¿lo pilláis?).

Los hechos se van narrando a través de las conversaciones o entrevistas mantenidas entre varios personajes y un enigmático hombre, un hombre con una libreta y posiblemente sin casa, pues se pasa las 24 horas del día en el bar. A lo mejor es que es español. El misterioso hombre del cuaderno, ese que debe tener el culo plano y una alta tolerancia a la cafeína, está magistralmente interpretado por un para mí hasta ahora desconocido Xander Berkeley. No es fácil mostrar tanta indiferencia e inquietar tanto diciendo tan poco.


Sin hablar directamente de la trama, puedo decir que lo más interesante de esta producción es por un lado su parca puesta en escena, lo cual obliga a que todo el peso recaiga sobre el guion; y por otro lado su manera de explorar los límites morales, el precio que cada uno puede estar dispuesto a pagar a cambio de cumplir sus sueños, profundizando en los miedos y motivaciones humanos.

Seguramente este drama no sea para todos los públicos, entiendo que el plano-contraplano puede hacérsele pesado a un alto porcentaje de espectadores. Hay quien dice que es una serie para saborearla poco a poco, pero mi chico y yo no pudimos evitar tragarnos una temporada por tarde. Tiene mucho gancho, pero eso sí: no esperéis finales cerrados.

Así que os dejo con la pregunta clave: ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar con tal de conseguir lo que quieres? Yo estoy dispuesta a retomar mi blog para poder comentar cada vez con más gente las series que me fascinan (y las que no también, el caso es comentar).

Calificación en IMDb: 8’6


Mi calificación: 8’6

miércoles, 25 de marzo de 2015

The IT Crowd




The IT Crowd, traducida en España como Los Informáticos, es la serie que todo geek necesita. No, es la serie que TODO EL MUNDO necesita. Es sencilla, fresca, divertida y (last but not least) ¡británica! Mis amigos llevaban tiempo hablándome de ella, ya que no se trata de ninguna novedad: Channel 4 empezó a emitirla allá por 2006. El tema es que alguna vez vi algún trozo  de pasada en la tele haciendo zapping y me pareció cutrecilla, algo que me pasa mucho con las producciones británicas. Pero, queridos niños, la belleza está en el interior; hay que mirar más allá de esto y simplemente disfrutar de un humor hilarante y surrealista.


Esta sitcom rodada con público en directo, acabó en 2010 dejándonos cuatro temporadas de seis episodios de 20 minutos y en 2013 volvió con un especial de una hora. Como el título indica, los protagonistas son los chicos del departamento de IT (Information Technologies), de la  compañía ficticia londinense Industrias Reynholm. Este departamento informático está situado lejos de todo y todos, en un sucio y destartalado sótano, y los dos técnicos que trabajan en él, Moss y Roy, son socialmente ineptos y sobre todo muy nerds. Todos en la oficina les desprecian, pero ellos también desprecian a los demás por sus nulos conocimientos sobre informática. De hecho Roy siempre descuelga el teléfono con un ya mítico: “Have you tried turning it off and on again?” (¿Ha probado a apagar y encender?). 



La serie comienza con la llegada al departamento de una nueva compañera, Jen, que no sabe absolutamente nada de ordenadores a pesar de lo que pone en su currículum. Para compensar su desconocimiento, se hace jefa de relaciones e intenta integrar a los informáticos con el resto de miembros de la oficina. La presencia de una mujer en su santuario subterráneo, alterará la vida de este par de inadaptados, inmaduros y frikis del cine cutre y los juegos de mesa. Aunque los tres tienen algo en común: recurren a la mentira e situaciones de stresss, complicando aun más su existencia y dando lugar a situaciones totalmente descacharrantes.



Hay personajes redondos, como Moss, que es genial en el terreno de la informática, pero luego no sabe desenvolverse en las cuestiones del día a día. Creedme, su pelo y su acentazo no os dejarán indiferentes. Y luego, aparte de los personajes principales, hay una serie de secundarios recurrentes que también tienen miga, como el jefe gritón con sus extraños métodos para mejorar el rendimiento de los trabajadores.


Parte del encanto de la serie son las continuas referencias a cosas de informática que todo el mundo conoce. Hay que tener en cuenta que comenzó en pleno apogeo de la descarga directa y de Youtube, cuando las redes sociales no formaban parte de nuestro día a día, y los avances en ese terreno se van reflejando en la serie. Pero tranquilos: ni da lecciones morales, ni tiene crítica social, ni nada por el estilo. Es simple y pura diversión, pero basada en situaciones del día a día, con un guion excelente que le saca punta a todo, y una música de créditos muy pegadiza y reconocible.


Poco más que deciros aparte de que yo me he reído a carcajada limpia en todos y cada uno de sus capítulos, en algunos casi sin descanso, y eso no lo consiguen muchas series hoy en día. De hecho me gusta tanto que me la voy racionando y reservando para los días flojos. Así que ya sabéis, si tenéis un día de esos que hubiera sido mejor no salir de la cama, os receto una dosis de 20 minutos de humor absurdo. Y si tenéis un buen día pues..¡a redondearlo! Que esta serie sirve lo mismo pa un roto que pa un descosío.


Calificación en IMDb: 8’6

Calificación personal: 9’3

martes, 24 de febrero de 2015

Jane the Virgin




Ya hablé de esta serie en el post sobre los estrenos de septiembre, pero desde la desconfianza, la verdad. Y es que la premisa es cuanto menos curiosa: una chica de 23 años virgen es inseminada accidentalmente y queda embarazada… ¿¡what!? Peeero el otro día decidí darle un try y acabé viéndome tres capítulos del tirón (y eso que duran 40 minutos). 

La protagonista recuerda inevitablemente a la América Ferrera de Ugly Betty, solo que ella tiene un maravilloso y guapísimo novio policía que ha accedido a respetarla hasta el matrimonio, algo fundamental para la abuelita sudamericana de Jane. Obviamente este embarazo inesperado pone su ordenada vida patas arriba, impidiendo que cumpla los pasos que ella misma había planeado seguir cuidadosamente para cumplir con su objetivo de ser profesora.


En mi opinión Gina Rodríguez, la estrella de este culebrón, tiene una increíble vis cómica y resulta agradabilísima de ver. Por eso no me extraña que ganara el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia, porque consigue caerte bien desde el minuto uno y resulta muy divertida. El resto de actores también hacen un buen trabajo coral de acompañamiento, desde la madre obsesionada con Paulina Rubio, hasta la abuela obsesionada con la virginidad, pasando por el actor de culebrón (sí: culebrón dentro del culebrón igual a metaculebrón) obsesionado consigo mismo.


El piloto es inmejorable, y la trama se va complicando poco a poco con todo tipo de enredos que consiguen lo que pretenden: dejar al espectador enganchado y con ganas de más, como los culebrones mismos. De hecho se basa en la telenovela venezolana Juana la Virgen,  pero la narración con voz en off y ediciones varias le dan a la serie un toque surrealista muy divertido, y al fin y al cabo se ríe del género en el que se inspira, lo cual siempre es refrescante.

Ya os digo, para mí ha resultado ser una más que agradable sorpresa, y no debo ser la única que piensa esto porque de hecho se ha renovado para una segunda temporada que además promete venir cargada de sorprendentes cameos. Veanla nomás, se la recomiendo yo, Cayetana Amelia Liliana de las Azores, sobrina secreta de Lorenzo Lamas ;P 

Nota en IMDb: 7’7
Nota personal: 8’8

lunes, 8 de diciembre de 2014

Siberia

Los reality shows siempre han atraído a los espectadores, quizás porque en el fondo todos llevamos un cotilla en nuestro interior. El mundo de las series es consciente de ello y por eso son varios los ejemplos que encontramos de falsos realities (el más claro y cercano sería Modern Family). Investigando sobre este tema he redescubierto el término "mockumentary", que hace referencia a aquellas pelis o series que presentan hechos ficticios como si fueran reales, usando para ello el estilo documental. Aunque la mayoría de las veces el resultado es una parodia ("mock"), muchas otras el producto puede tener un corte más bien dramático.


Un buen ejemplo de mockumentary dramático sería esta serie que vi no hace mucho y de la que voy a hablaros hoy. Siberia es una producción americana de 2013 sobre un reality que consiste en enviar a 16 concursantes a Tunguska, Rusia (¿a que no os lo esperabais por el título?). Allí los participantes deberán intentar sobrevivir en medio de la nada, compitiendo contra los elementos y entre ellos. Hasta ahí todo sería relativamente normal, peeeero va y resulta que justo en ese territorio remoto ocurren cosas muy extrañas y misteriosas desde hace más de cien años. Así, lo que en principio parecía un concurso de supervivencia con sus correspondientes normas y sistemas de seguridad, se va desmadrando poco a poco hasta convertirse en una verdadera lucha por la vida en un ambiente altamente hostil.


Los concursantes presentan personalidades y motivaciones muy diferentes, pero obviamente todos desean el medio millón de dólares del premio. Tenemos varios arquetipos clásicos: el típico engreído que ha venido aquí a jugar y no a hacer amigos, el señor mayor que cree saberlo todo, la zorra manipuladora que se las ingenia para que los hombres lo hagan todo por ella, etc, etc. Por supuesto prácticamente cada uno de ellos esconde un gran secreto, y además la cosa se va complicando no sólo por los fenómenos paranormales que empiezan a producirse, sino también por los vínculos de amor y amistad que se van creando.


Al estar rodada prácticamente en su totalidad por cámaras en mano mucha gente la ha comparado con The Blair Witch Project, aunque yo no le veo el parecido más allá de las escenas de terror en los bosques. Cierto es que los temblores de cámara pueden llegar a resultar molestos y que probablemente habría sido interesante más implicación por parte del equipo técnico en la trama; notar su miedo y ver sus caras, en vez de usarlos como meros portadores de cámaras y como una excusa para que veamos las imágenes de todo lo que experimentan los concursantes del reality. Pero todo eso es medianamente comprensible, lo que aun no he logrado entender es el final, que me resultó tan coitus interruptus que tuve que repasar el listado de capítulos por si me había saltado alguno sin darme cuenta. Más tarde leí que por problemas de programación tuvieron que unir el penúltimo y el último capítulo, pero qué queréis que os diga, me sigue pareciendo raro, raro,raro...


En conclusión: sí, se trata un producto mejorable, pero en general a mí me pareció que se lograba bastante el efecto de "realidad". Puedes llegar a creerte que ese grupo de personas que nada tienen que ver entre sí acaban de conocerse en un concurso de supervivencia, aunque para  lograr este efecto se sacrifiquen muchos minutos en charla sin importancia, chascarrillos y chistes varios. Lo importante es que prácticamente cada capítulo acaba con un "cliffhanger" (un giro de los acontecimientos que te deja con ganas de más hasta la próxima entrega), y que poco a poco la trama se va poniendo intensa, y con eso ya fue suficiente para entretenerme a mí. Aunque claro, nunca he dicho que no fuera una chica fácil.

Nota IMDb: 7'1

Nota personal: 7