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miércoles, 15 de agosto de 2018

The Office

Tras escribir nada menos que 50 entradas desde que empecé este pequeño e intermitente proyecto en 2014, me gustaría recordar que el propósito de mi blog nunca ha sido realizar una crítica profunda de las series más de actualidad, sino proponer diferentes opciones para esos tan temidos e inevitables momentos de: "¿Y ahora qué vemos?". Es por eso que nunca me adentro demasiado en la trama ni en la psicología de los personajes, simplemente ofrezco una visión general (una cata, ¿lo pilláis?) del argumento de la serie y lo que me parece destacable de ella sin entrar en demasiados detalles para no caer en el spoiler, ese mal de la era de internet.


Por ello, hoy propongo una comedia de la NBC que se presta perfectamente a maratones veraniegos o de fin de semana en el sofá, provocando carcajadas y vergüenza ajena a partes iguales. Si os animáis a verla, tendréis ni más ni menos que 188 episodios de 20-25 minutos por delante, divididos en nueve temporadas que empezaron en 2005 y acabaron en 2013. Vamos, que la serie está más que terminada, pero no por ser "vieja" ha perdido un ápice de su frescura.

Se nos presenta, en forma de falso documental, el día a día en una pequeña oficina de pueblo de la empresa papelera Dunder Mifflin. Apasionante, ¿verdad? Pues, aunque parezca mentira, así es. Quizá tenga algo que ver el hecho de que los trabajadores de esta empresa sean de lo más variopinto y aprovechen cualquier excusa, por absurda que sea, para no trabajar. Y el primero de ellos es el memorable jefe inútil por excelencia Michael Scott, interpretado por el archiconocido Steve Carell (también productor de la serie). En serio, este personaje me ha hecho sentir vergüenza hasta el extremo de tener que taparme los ojos y los oídos en más de una ocasión...y aún así tiene un huequito en mi corazón. 



No sólo él, todo el personal de la oficina: administrativos, comerciales, contables, etc tienen una personalidad propia y sorprendente que se va desarrollando a lo largo no sólo de las nueve temporadas,  sino de varios webisodios, ampliando las posibilidades de las tramas conforme vamos conociendo a unos personajes cuyas acciones y decisiones no rayan, cavan hondo en el humor absurdo, dándole una nueva dimensión al sentido de la palabra "ridículo". Hay romances, rupturas, bromas, negocios que fracasan, ideas estrafalarias y todo tipo de situaciones en las que se sobrepasa, de largo, la línea de lo políticamente correcto. Y aun así les coges cariño a todos, por raritos o psicópatas que resulten.



Aunque no siempre los remakes son buenos, esta versión americana de la comedia británica del mismo nombre, creada por el humorista Ricky Gervais, logró tener incluso más éxito que su predecesora, ganando dos premios Emmy a mejor serie comedia y mejor dirección, y un Globo de Oro al mejor actor para Carell, entre otros muchos premios.  Y además, si finalmente decidís verla, se abrirá ante vosotros todo un mundo nuevo de memes y GIFs hilarantes para comunicaros con vuestros amigos sin necesidad de palabras. ¿Se puede pedir más?




Calificación en IMDb: 8'8

Mi calificación: 9


viernes, 3 de agosto de 2018

Braindead



¿No os pasa a veces que ponéis las noticias y parecen de coña? ¿Que se dan situaciones en el mundo de la política tan absurdas que cuesta creer que sean ciertas? La clave para entenderlo todo podría ser la que plantean en esta serie de televisión de 2016 que, lo siento, nada tiene que ver con la peli de Peter Jackson (excepto, quizás, que un poco de gore hay, pero muy soft). 


Laurel, una joven directora de documentales encarnada por una brillante Mary Elizabeth Winstead (la Ramona Flowers de "Scott Pilgrim contra el mundo") comienza a trabajar para su hermano, senador demócrata, para conseguir financiación para sus películas. Una vez en el Congreso, empieza a ver comportamientos extraños en el personal de ambos partidos (demócrata y republicano) y poco a poco va descubriendo una invasión de insectos alienígenas que comen el cerebro de sus huéspedes, controlando sus acciones y decisiones, haciendo que se radicalicen en sus posturas y que estén más preocupados por culpar al de enfrente que por solucionar problemas. ¿Os suena de algo? 



El problema es que, aunque hay varios síntomas que indican que alguien está siendo controlado por estos insectos invasores de cuerpos, como problemas de oído y de equilibrio, rechazo al sexo y al alcohol o escuchar en bucle cierta canción ("You might think", de "The Cars"); en medio de la locura política de Washington DC, resulta difícil diferenciar a los individuos parasitados de los "normales". Por ello a la protagonista le costará mucho encontrar la ayuda que necesita para librarse de la plaga extraterrestre. 


Esta mezcla de géneros de trama política, ciencia ficción, terror y humor negro de los creadores de "The good wife" sólo consta de una temporada de 13 episodios de 45 minutos. Toda una pena, ya que en principio estaba planteada como una tetralogía en la que veríamos el efecto de estos parásitos alienígenas en Wall Street, Sillicon Valley y Hollywood. Y a mí eso me habría gustado verlo. 


Calificación en IMDb: 8'1

Mi calificación: 8'5


viernes, 20 de julio de 2018

Gravity Falls

¡Ah, las ansiadas vacaciones de verano! Lo que para los adultos es un periodo de descanso y desconexión del mundo laboral, para los niños se convierte en una época llena de oportunidades para vivir mil aventuras y nuevas experiencias. Ese es parte del encanto de esta serie de animación de  2012 de Disney Channel, que saca el niño que el espectador lleva dentro al narrar el verano de dos mellizos de once años, Mabel y Dipper, en Gravity Falls, el pueblo de su tío abuelo Stan. Aunque claro, en el pueblo de mis abuelos no había sucesos paranormales, que yo sepa. 



Para empezar, el mencionado tío abuelo es un timador propietario de "La cabaña del misterio", una atracción turística pensada única y exclusivamente para sacarle los cuartos a todo aquel dispuesto a escuchar retorcidas historias inventadas sobre monstruos imposibles. Y para seguir, aunque el negocio de Stan sea un timo, es verdad que en este encantador pueblo situado en medio del bosque habitan seres paranormales. Los adorables mellizos Pines (mención especial a Mabel con sus sueters de colores y su inseparable cerdito) lo descubrirán en sus propias carnes al encontrar un misterioso diario que les llevará a resolver multitud de misterios y enigmas junto con toda una pléyade de personajes secundarios a cual más estrambótico. 



De hecho, a pesar de tratarse de una serie de animación, no es para niños (al menos no exclusivamente). Tiene un sentido del humor para todos los públicos, pero muchas de las referencias nostálgicas y del género de terror van dedicadas a un público adulto que no va a poder evitar que se le enternezca el corazoncito al vivir un verano genial de la mano de dos hermanos con la ingenuidad propia de su edad, que realzan valores como la amistad o el amor fraterno sin caer en la ñoñería. Además, aunque en cada episodio se nos presenta un nuevo monstruo contra el que luchar, hay una trama principal de fondo que se va desarrollando poco a poco. Incluso se plantean enigmas reales para el espectador adulto a lo largo de los episodios y en los títulos de crédito. Se trata de pistas sobre misterios de la trama que pueden resolverse mediante diferentes métodos criptográficos (esto ya es para nota). 



Otro aspecto a valorar de esta serie, es que sus creadores decidieron terminarla en la segunda temporada, con 40 episodios de 20 minutos, a pesar del éxito conseguido (premios Emmy incluídos) para ser coherentes con el hilo argumental: los hermanos Pines sólo van a pasar un verano con su tío abuelo, y en esos meses de vacaciones vivirán diferentes aventuras que les harán pasar de niños a adolescentes cuando cumplan doce años. Pero eso ya es otra historia, que no tiene por qué ser contada.


Calificación en IMDb: 8'9

Mi calificación: 9'5

viernes, 13 de julio de 2018

Altered Carbon

¿Os imagináis que morís y despertáis dentro de, digamos, 300 años en el cuerpo de, por ejemplo, Jason Momoa? ¿Cómo de desconcertante y chungo sería eso? Pues más o menos eso es lo que le sucede a Takeshi Kovacs, el protagonista de esta serie de ciencia ficción de Netflix basada en una novela negra cyberpunk. Pero tranquilos, que aunque la serie se haya estrenado este año, la historia transcurre en el siglo XXIV, aún nos pilla un poquito lejos...



En este futuro oscuro y lluvioso, que recuerda inevitablemente a Blade Runner, la tecnología ha avanzado de tal manera que es posible digitalizar los recuerdos y la conciencia humana y transferirla a un práctico disco que se injerta en las cervicales a todo ser humano al nacer. De este modo, la gente no muere realmente a no ser que dicho disco se dañe; mientras eso no ocurra, uno puede ir pasando de cuerpo en cuerpo como quien se cambia de piso.




Curiosamente, la trama que se desarrolla en este contexto es la de la investigación de un asesinato. Kovacs tendrá que averiguar quién mató a uno de los Mats más influyentes de la sociedad. ¿Y qué es un Mat?, diréis. Pues es la manera corta de llamar a los Matusalenes, un pequeño grupo de multimillonarios que pueden permitirse hacer copias de seguridad de sus conciencias, logrando de este modo la inmortalidad. Nuestro protagonista tendrá que usar sus mejores dotes detectivescas y su fuerza bruta de ex-mercenario para resolver este caso si quiere recuperar su libertad. 

A pesar de tratarse de una serie de Netflix, creo que es poco conocida y eso que, cosa rara en la ciencia ficción, se ha invertido mucho presupuesto en ella. La estética es muy chula, los efectos estupendos, hay sexo y violencia a raudales pero también humor (ese adorable Poe, Inteligencia Artificial, recepcionista y dueño de hotel todo en uno). Y además el universo en el que se desarrolla está repleto de posibilidades, con múltiples planetas y culturas por descubrir...pero eso, amigos, ya lo veremos en la segunda temporada, confirmada para el año que viene.





Calificación IMDb: 8'2

Mi calificación: 8'5

jueves, 5 de julio de 2018

Girls

Comencé a ver esta serie el verano pasado, con cierta reticencia por lo que había leído o me habían comentado sobre ella. Me tragué, con la ceja muy levantada en ocasiones, pero bien seguidas, cinco de las seis temporadas y he terminado de verla ahora, aprovechando las vacaciones.




La serie desde luego no es nueva, comenzó en 2012 y finalizó en 2017 dejando, según algunos críticos, sin voz a toda una generación de veinteañeras con estudios e insatisfechas con su vida. Yo qué queréis que os diga, a lo mejor es porque ya soy treintañera, o española o soy demasiado sensata, pero en ningún momento sentí que ni Lena Dunham (guionista, productora, directora y protagonista de la serie) ni ninguna de sus amigas me representaran. 

Pero desde luego no puedo negar que "Girls" me cautivó de una manera extraña, haciendo que viera un capítulo detrás de otro a pesar de llegar incluso a odiar a alguno de los personajes y de sentir que en mi vida (menos mal) había visto comportamientos tan egoístas y situaciones tan innecesariamente incómodas.




La serie se centra en la vida de Hannah Horvath, una aspirante a escritora que se busca la vida como puede en Nueva York una vez que sus padres le retiran toda ayuda económica. La protagonista y tres de sus amigas más íntimas se dedican a implicarse en relaciones tóxicas de todo tipo y a tomar una mala decisión tras otra, incapaces de conformarse con lo que tienen delante por bueno que sea. 

Para contarnos sus extravagantes vidas de eternas adolescentes incomprendidas, se recurre al humor incluso en situaciones dramáticas, al sexo incómodo, a los desnudos sin complejos...y todo ello resulta de lo más diferente, innovador, en definitiva: refrescante. En serio os lo digo, jamás había visto tal cantidad de polvos de mierda ni creo que haya visto a nadie tantas veces en pelotas como a la imperfecta y rechoncha Hannah (abajo con su novio intermitente Adam-Kylo Ren- Driver). 




Algo tiene que tener este proyecto para que confiaran en él tanto la HBO como el conocido productor Judd Apatow, y para haber ganado dos Globos de Oro, a mejor comedia y actriz de comedia para Lena Dunham. ¿Qué tal si le echáis un ojo y comentamos? Porque desde luego podrá gustar más o menos, pero "Girls" no deja indiferente a nadie...



Calificación en IMDb: 7'3

Mi calificación: 7'5

jueves, 28 de junio de 2018

Westworld

¡Oooopsy! ¡Casi un año sin escribir en el blog! OMG! Menos mal que tengo vacaciones de profe, gracias a eso me quedan por delante diez semanas para contaros qué he estado viendo durante todo este tiempo (aparte de First Dates, claro xD). 

Y como justo ayer acabé de ver la segunda temporada, reanudo mi blog con este western de ciencia ficción y suspense de HBO, creado en 2016 por Jonathan Nolan (el hermano pequeño de Christopher-Memento-Batman-Inception Nolan) a partir de la novela homónima de Michael Crichton (este señor no sólo escribía sobre dinosaurios, al parecer). Cada una de las dos temporadas consta de diez episodios de una hora, y ya se está preparando la tercera temporada para 2019. 




Imaginad que, en un futuro no muy lejano, un iluminado crea un parque de atracciones para adultos, una especie de Disneyworld donde puedes violar, torturar o matar sin consecuencias. "¡Qué horror!", diréis; "¿Cómo va a ser eso?", pensaréis. Pues muy fácil: en Westworld los invitados humanos son recibidos por huéspedes androides de apariencia totalmente humana, y pueden dar rienda suelta a sus más oscuros instintos sabiendo que los robots no les harán daño alguno. 

El creador de dicho mundo alejado de las leyes no es otro que el Dr. Robert Ford, un Anthony Hopkins rodeado de un elenco de caras más que conocidas, como James Marsden, Jeffrey Wright (ese Bernard que es la versión afroamericana de mi primo), Evan Rachel Wood, Thandie Newton o Ed Harris (todos en la imagen inferior, de izquierda a derecha). 




En esta serie se plantean los mismos debates morales que en Real Humans, anteriormente comentada en este blog: ¿tienen derechos las máquinas? Al mezclar inteligencia artificial y robótica, los límites se difuminan. "Total, las máquinas no tienen sentimientos, ¿no?". Os aseguro que muchas de las imágenes de esta serie, no exenta de sexo y violencia, os harán removeros incómodos en vuestros asientos y avergonzaros de la raza humana. 

Aunque en ocasiones pueda parecer que la serie transcurre muy lentamente, llena de planos aéreos molones del desierto y de secuencias repetidas en bucle, los muy cabritos consiguen dejarte con el culo torcido al final de cada capítulo y juegan con tu mente una y otra vez, desmontando teorías que dabas por hechas (no olvidemos que los Nolan son responsables de Memento e Inception, como ya he comentado antes). No en vano es una de las series más nominadas y premiadas de los últimos años.



Para terminar, dos reflexiones muy importantes: 1. ¿Soy la única a la que la intro le recuerda a la de Black Sails? y 2. Recordad que: "Estos placeres violentos tienen finales violentos".  Mil gracias a aquellos que habéis dedicado unos minutos de vuestra vida a leer las chorradas que me da por escribir, nos vemos la próxima semana (esta vez de verdad).


Calificación en IMDb: 8'9

Mi calificación: 9'2

martes, 1 de agosto de 2017

The Handmaid's Tale

¿Qué pasaría si dentro de, digamos, tres años hubiera una especie de revolución que impidiera a las mujeres trabajar y obligara a las fértiles a rotar de casa en casa para traer niños al mundo? ¿Qué pasaría si toda la sociedad lo aceptara y no hiciera nada al respecto? ¿Qué podría provocar que pasáramos de la época de los influencers, las compras online, el feminismo, la libertad de expresión, etc. a la puñetera Edad Media?



Espero que nada pudiera cambiar nuestras vidas y nuestra sociedad de forma tan radical, aunque tener al señor del peluquín dirigiendo una de las naciones más importantes del mundo no me ayuda a ser positiva al respecto. Pero para aquellos que os preguntéis cómo sería un futuro así, os recomiendo que veáis esta serie basada en la novela homónima de Margaret Atwood, una distopía que en ocasiones te pone los pelos de punta y que me hizo gritarle en repetidas ocasiones a la pantalla del televisor y desear la muerte a más de uno de los personajes.

La premisa inicial es que en un futuro no muy lejano las tasas de fertilidad bajan en picado debido a las enfermedades de transmisión sexual y a la contaminación. Esta situación límite es el caldo de cultivo perfecto para que un grupo ultrarreligioso radical llamado "Hijos de Jacob" ataque al Congreso de los Estados Unidos, eliminando la constitución y estableciendo un nuevo régimen totalitario en la llamada "República de Gilead". 

Esta nueva nación tiene una estricta jerarquía social, con uniformes incluidos, en la que las mujeres están totalmente subyugadas y por ley no pueden trabajar, tener posesiones, ni leer. Además, basándose en una interpretación radical del Antiguo Testamento, todas las mujeres fértiles son obligadas a convertirse en "handmaids" o criadas, lo que viene a ser esclavas sexuales cuyo único propósito es dar descendencia a los matrimonios de clase dominante (los comandantes y sus esposas). Dichas violaciones se producen una vez al mes en una ritualizada y pretendidamente aséptica  ceremonia que incluye la participación de la señora de la casa. 



La historia nos la cuenta Offred (literalmente "de Fred", ya que las doncellas adoptan el nombre del comandante al que sirven), una Elisabeth Moss conmovedora que me gusta mucho más que en la serie que le hizo famosa, Mad Men. En este entorno en el que cualquiera puede delatarte si das un paso en falso, en el que las torturas y  ejecuciones están a la orden del día, lo único que da fuerza a la protagonista para sobrevivir es encontrar a la hija que le arrebataron al convertirla en doncella. 

Esta primera temporada consta de diez capítulos de una hora cada uno y se prevé una segunda temporada para 2018. Yo la esperaré ansiosa porque, aparte de tener una estética, fotografía y música súper cuidados, me ha removido algo por dentro, realmente me ha dado mucho que pensar y ha provocado horas de debate y divagaciones filosóficas sobre el bien, el mal y el comportamiento humano. ¿Que me he puesto algo intensita? Pues puede ser, pero os invito a que veáis esta serie y me digáis si exagero o no.



Calificación en IMDb: 8'7

Mi calificación: 9'5

martes, 18 de julio de 2017

Big Little Lies

Las vacaciones de verano, una suscripción a HBOEspaña y las buenas críticas que había leído, me llevaron a ver esta miniserie estadounidense estrenada a principios de año. Basada en el bestseller homónimo, está producida por el omnipresente David E. Kelley y por dos de las actrices protagonistas, Reese Witherspoon y Nicole Kidman.  


Durante siete episodios de una hora cada uno, se va desarrollando la historia de un grupo de mujeres aparentemente perfectas de un pequeño pueblo de Monterrey, en el norte de California. La trama comienza con la llegada a la comunidad de una misteriosa madre soltera (la divergente Shailene Woodley), gracias a la cual iremos viendo cómo las vidas de las protagonistas no son, ni por asomo, como aparentan ser.

La original manera de presentar la historia, comenzando por un asesinato durante un evento para recaudar fondos del colegio de primaria, del que no sabremos víctima, culpable ni circunstancias hasta el último episodio y desglosando la historia a través de flashbacks y entrevistas policiales, hace que ver la serie sea como presenciar una catástrofe inevitable a cámara lenta y sin poder apartar los ojos de la misma. Aunque, en el fondo, dicho asesinato no es más que una excusa para contar otras cosas.


Así, lo que podría parecer un culebrón intrascendente sobre un grupo de mujeres que pueden permitirse alquilar limusinas para las fiestas infantiles de sus hijos, acaba sin embargo siendo un retrato femenino profundo y desgarrador, con un inesperado desarrollo de las tramas y un tono oscuramente cómico. Lo que a priori parece un clásico relato de mentiras, sexo y escándalos de patio de colegio, acaba tratando temas como la violencia doméstica, el acoso escolar e incluso el asesinato.

Sin duda, es una serie sobre mujeres, mujeres que, a pesar de su elevado estatus social, tienen que luchar contra prejuicios, expectativas, tentaciones, agresiones, etc. Big Little Lies reclama la posición de las mujeres en la sociedad, en la vida y, de paso, en las series. No en vano, gran parte de su reparto estelar, formado en su mayoría por actrices más allá de la cuarentena, ha sido nominado para los premios Emmy de este año, junto con la serie en sí, cuyo guión, banda sonora e imagen están más que cuidados.


Aunque en teoría se trataba de una temporada autoconclusiva, parece ser que la presión ejercida por los fans, que siguen queriendo saber más sobre la intimidad de estos personajes femeninos tan fuertes y bien construidos, podría dar lugar a una segunda temporada. ¿Son los personajes y la trama demasiado buenos como para dejarlos marchar? En mi opinión, en ocasiones es mejor una retirada a tiempo, pero, ¡qué retirada!

Calificación IMDb: 8’7

Mi calificación: 9

domingo, 9 de abril de 2017

Tú, yo y el Apocalipsis

Mira que me habían avisado, no puedo decir que no supiera que iba a ser un “rollo” de una temporada, pero aun así me lancé y...ahora no puedo olvidarla. La primera vez que supe de su existencia fue en una de esas listas que adoro, tipo: “Diez series infravaloradas que deberías ver”.  Les hice caso y nada, aquí estoy, recomendándola a pesar del vacío que ha dejado en mi interior.



La culpable de mi dolor es una serie cómica sobre los últimos días de la humanidad. Sí, hay lugar para el humor durante el Apocalipsis. El planteamiento es muy sencillo: cuando salta la noticia de que un cometa colisionará inevitablemente contra la Tierra en 34 días, se inicia una alocada sucesión de acontecimientos marcados por la fatal cuenta atrás de nuestro planeta. La trama se centra en un ecléctico grupo de personajes aparentemente inconexos, que se enfrentan al inminente fin del mundo cada uno a su manera. El caos, la esperanza y la voluntad de realizar deseos ocultos marcarán los últimos días de la humanidad y de nuestros anómalos protagonistas.





Tenemos a un sacerdote cínico y deslenguado (un Rob Lowe al que ya le tenía cariñito por Parks and Recreation y al que ahora no puedo más que adorar), que trabaja desenmascarando a falsos mesías como abogado del diablo junto a su nueva y tímida ayudante, una monja que curiosamente como más guapa está es con el hábito y la toca. También conoceremos a una bibliotecaria encerrada en prisión por un crimen que no cometió, que se encuentra involuntariamente bajo la protección de una neonazi loca (válgame la redundancia); a un aburrido empleado de banca traumatizado por la desaparición de su esposa; a unos militares que intentan evitar la colisión del cometa y un largo pero interesante ETC. Como podemos ver en la intro de la serie, algunos de ellos estarán destinados a encontrarse en un búnker en Slough (Inglaterra) y convertirse en el improbable futuro de la humanidad. Cojonudo.


Se trata de una producción de 2015 de la cadena inglesa Sky coproducida por la americana NBC, y de hecho la trama se desarrolla entre Gran Bretaña y Estados Unidos. La fusión funciona, aunque el tono dramático-humorístico que la hace tan especial es sin duda 100% british. Visualmente resulta muy atractiva, y la trama es sorprendente, divertida y original. ¿Lo único malo? Que consta, como yo ya sabía antes de engancharme a ella, de una sola temporada de diez capítulos. He leído que al tratar sobre el fin del mundo era lógico que su duración estuviera limitada, blabla, blibli, pero cuando anoche vi el último capítulo, no sólo cogí traumita sino que me quedé con un montón de dudas que una desesperada búsqueda por internet no logró quitarme de encima. Hacía mucho tiempo que el final de una serie no me dejaba con esta sensación de: “¡Quiero más, cabr*nes!”. Así que la única esperanza que me queda es recomendárosla para tener a alguien más  con quien comentarla y elaborar teorías y oye, quién sabe, igual si nos juntamos muchos fanses y nos ponemos pesados va y hacen otra temporada, ¿no? ;)


Calificación en IMDb: 7’8
Mi calificación: 9’2

domingo, 5 de marzo de 2017

Parks and Recreation

Ocho meses después, he decidido retomar este blog por varias razones: me he comprado un portátil que no va a pedales, tengo mi primer domingo ocioso en meses y he terminado una serie que no es nueva en absoluto, pero que me ha encantado y finalizarla ha dejado un pequeño agujerito en mi corazón seriófilo.
Vuelvo pues de mi “breve” retiro para hablaros de Parks and Recreation, una comedia estadounidense de la NBC estrenada en 2009. Se emitieron en total 125 episodios de 20-30 minutos repartidos entre siete temporadas. La última temporada, ambientada y emitida tres años después de la sexta es, en mi opinión, la más floja, no dejando por ello de ser divertida.


La serie nos muestra el día a día de los trabajadores del Departamento de Parques y Recreación (sí, esto existe) de la ficticia ciudad de Pawnee, Indiana. Está filmada en modo “mockumentary” (falso documental), al igual que The Office; de hecho, los detractores de Parks la acusaron de ser un mero plagio de ésta última al principio.
La trama comienza cuando una enfermera local pide ayuda a Leslie Knope, la subdirectora del departamento, después de que su novio (un Chris Pratt gordete, unos años antes de convertirse en el buenorro Starlord de Guardianes de la galaxia) se rompa las dos piernas al caer accidentalmente en el foso de un solar abandonado. La propuesta inicial es convertir dicho solar en un parque comunitario, pero lo que parecía un proyecto sencillo se convierte en una pesadilla burocrática.  Este problema sirve de excusa para que Leslie y su equipo inventen todo tipo de estrategias para lograr superar las múltiples trabas legales que se les presentan y para conseguir que los peculiares habitantes de la ciudad apoyen y financien el proyecto de remodelación del solar.


El guión está plagado de ese humor absurdo que tanto adoro, sostenido gracias a la miriada de personajes que conforman el “universo Parks”, tanto los propios trabajadores del departamento como los estrafalarios habitantes de Pawnee. Los protagonistas son seres humanos defectuosos pero entrañables, que se quieren de forma peculiar, y cuyas opiniones y reacciones resultan surrealistas e inexplicables la mayoría de las veces. Describirlos uno a uno sería innecesariamente largo, simplemente confiad en mí cuando os digo que es inevitable cogerles cariño a todos y cada uno por diferentes motivos.
De hecho, hace poco he leído sobre las “happy places”, series que crean un entorno acogedor para el espectador, haciéndole sentir de algún modo “como en casa”. Suelen ser comedias corales que consiguen que su público se sienta indirectamente incluido en las bromas internas de sus personajes. En mi opinión esta descripción encaja perfectamente con esta serie simpática y optimista sobre unos tipos algo raros en un ayuntamiento local. Es una comedia sin ninguna otra pretensión que hacernos felices durante veinte minutos, y eso siempre es de agradecer.


Parks consiguió un fandom muy numeroso en las redes sociales y fue nominada a distintos premios en multitud de ocasiones, aunque sólo se llevó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia para Amy Poehler en 2014. Sin embargo, al documentarme para escribir esta entrada, me ha sorprendido la cantidad de críticas negativas hacia la serie que he encontrado en medios especializados, pero eso es sólo porque los críticos no tienen ni puta idea. Yo sí, yo toda, por supuesto; hacedme caso y ved la serie, os aseguro que no pasará mucho tiempo hasta que queráis empadronaros en la ciudad de Pawnee: “Primera en amistad, cuarta en obesidad”.


Calificación en IMDb: 8’6

Mi calificación: 9’2

viernes, 22 de julio de 2016

El Ministerio del Tiempo

Desanimada por la cancelación de El Caso, producción con la que me estrené en cuanto a series españolas en este blog, he tardado un tiempo en escribir esta reseña. Llamadlo cobardía, pereza, miedo, desencanto o Nabucodonosor, al final el resultado es el mismo. El Ministerio del Tiempo tiene como ventaja sobre El Caso su gran éxito en redes sociales, lo que le ha llevado a tener una legión de fans autodenominados "ministéricos". Pero hablemos primero de la serie y luego ya comentaremos sus posibilidades para continuar en pantalla.


Se trata de una serie de televisión española de género fantástico, cuyo argumento gira en torno a los viajes a través del tiempo. De nada. Prosigo. El Ministerio del Tiempo es una institución gubernamental secreta cuya existencia sólo conocen monarcas, presidentes y un número muy reducido de personas. El paso hacia otras épocas se realiza a través de una serie de puertas situadas en los sótanos del ministerio. Los agentes o funcionarios del mismo, provienen de distintas épocas y se encargan de detectar e impedir que algún intruso viaje en el tiempo y cambie la historia para su beneficio. Cuidan del pasado para que el presente no cambie.

Los protagonistas de la serie son los componentes de la última patrulla reclutada: un honorable soldado de los Tercios de Flandes condenado a muerte en 1569 (un Nacho Fresneda espléndido en su papel); una de las primeras mujeres en asistir a la Universidad de Barcelona a finales del siglo XIX (Aura Garrido), cuya inteligencia y conocimientos la convierten en jefe del equipo; y un enfermero del Samur de la época actual (Rodolfo Sancho). Al proceder de diferentes épocas, cada uno tiene distintos puntos de vista y formas de actuar, además de sus propios traumas y problemas familiares, agravados por su situación de viajeros temporales. No es fácil anteponer las normas a los sentimientos y al fin y al cabo ¿a quién no le gustaría poder dar marcha atrás en el tiempo y corregir alguno de nuestros errores pasados?



Es entretenida, divertida y original, dado que la ciencia ficción no es un género muy común en el cine y la tv españoles. Además, el guión mezcla a la perfección historia, ficción, aventuras, drama y comedia, con numerosos guiños a la forma de ser de los españoles y sus políticos (no olvidemos que el ministerio depende del gobierno de España) y referencias a personajes y hechos históricos por todos conocidos. Repasa la historia de España sin hacer sentir al espectador como que ha vuelto al colegio, explicando hechos reales y mezclándolos con ficticios sin tomarnos por tontos. Además, razona de manera rápida y sencilla el problema de las paradojas y la relatividad temporal.

Normalmente las ficciones españolas no pueden competir con las extranjeras debido a la falta de tiempo y dinero de las productoras patrias. Esta serie parece echar abajo este prejuicio. No sólo por el guión, sino por la fotografía y el vestuario, que también son excelentes. Junto al excelente equipo técnico, destaca la gran cantidad de actores españoles conocidos que aparecen y, aunque hay alguna que otra teta gratuita, podría decirse que es una serie para todos los públicos, sin que esto la haga ñoña ni insulsa.



Y ahora pongámonos serios y estirémosles de las orejas a los señores de la 1: yo sólo he visto la primera temporada, de ocho capítulos, pero como os comento me ha parecido extraordinaria. Al parecer la segunda temporada ha tenido un bajón de audiencia (se ha hablado de “mínimo arqueológico”), lo cual tampoco me extraña visto que sus trece capítulos (¡trece! ¡qué diferencia con la primera!) se emitieron en dos bloques interrumpidos por dos desconcertantes semanas de vacío existencial. A pesar de ello, se ha llevado varios premios importantes a nivel nacional, va a adaptarse en China y Portugal y los ministéricos han creado incluso una petición en change.org para que Netflix retome la serie si rtve la rechaza.

Para terminar sólo quiero hacer la reflexión de que es difícil que una serie de la televisión pública consiga las mismas audiencias en prime time que otra emitida en una cadena privada en abierto, por mucho que sea de calidad superior. Además, El Ministerio puede verse online en la web de rtve o en otras plataformas como Netflix o Yomvi, y las visualizaciones en dichas fuentes no cuentan para las audiencias ¡meeeec! ¡error! De momento no se ha anunciado ni su renovación ni su cancelación, pero es probable que el movimiento fan no compense y la agencia de viajes en el tiempo eche el cierre. Aunque así sea, yo sólo puedo recomendaros que la veáis. Palabra de seriófila no patria.

jueves, 23 de junio de 2016

El Caso. Crónica de sucesos.

Hace poco escribí mi primer post sobre una serie de animación, y desde entonces llevo dándole vueltas a la idea de escribir sobre una serie española. Los que me conocen saben que, desgraciadamente, tengo una relación complicada con la ficción made in Spain. Creo que tenemos directores, guionistas y actores de gran talento pero totalmente desaprovechados. No sé si echarle la culpa de este desencuentro a los bajos presupuestos, a los actores que no vocalizan, a las tetas gratuitas o al cine de Hollywood por llenarme los ojos y la cabeza con sus superproducciones. Aun así yo lo intento, porque una tiene su corazoncito y su orgullo patrio y no quiere dejarse desanimar por un par de malas experiencias...pero en ocasiones me lo ponen muuuy difícil para que recupere mi fe en el cine español...


Alentada por mi hermana y en mi lucha por reconciliarme con mis compatriotas (y porque los martes por la noche no hacían nada más que me gustara, para qué lo voy a negar), comencé a ver sin demasiada esperanza "El Caso", en TVE. Ya desde el principio me gustaron tanto la ambientación como el vestuario, y se me puso una sonrisilla en la cara al ver a Fernando Guillén Cuervo (Jesús Expósito), que para mí resulta poco creíble como actor, pero me parece simpático. Menos gracia me hizo ver a la serrana Verónica Sánchez (Clara López, Massiel para los amigos), pero he de decir que tanto su actuación como su personaje supusieron una grata sorpresa para mí.

Esta serie de género detectivesco está ambientada en la España de los setenta y se inspira en algunos de los crímenes que aparecieron en  portada en el semanario "El Caso", un periódico sensacionalista, y morboso cuyo estilo inigualable hizo que fuera uno de los de mayor tirada de la época. En cada capítulo se nos presentan uno o dos crímenes, atractivamente repulsivos y autoconclusivos; y se ofrecen algunas pinceladas sobre las vidas privadas del personal del semanario y alguna pista sobre el caso central de la serie. La elección de los casos me parece muy acertada, pues son entretenidos aunque en ocasiones la resolución de los mismos sea algo simplona y demasiado dependiente de casualidades y chiripas. Además, se aprovecha para realizar un retrato social de la España franquista, una España machista en la que se perseguía la homosexualidad, la corrupción policial estaba a la orden del día y  la censura periodística impedía en muchos casos contar los hechos tal y como eran (cuánto han cambiado las cosas, ¿no?).


Lo mejor que tiene esta serie es que no es pretenciosa y entretiene, se puede acceder fácilmente a los capítulos en la web de rtve y los casos que se nos muestran son tan interesantes que incluso se ha conseguido que el semanario vuelva a los kioscos casi 20 años después de cerrar sus puertas. Otro gran acierto de los productores es en mi opinión la creación de "Las claves de El Caso", una especie de mini documentales sobre los casos expuestos en capítulos anteriores, donde se profundiza sobre la verdadera naturaleza de los mismos y se muestran las diferencias con su adaptación a la pequeña pantalla.

A pesar de que la dudosa programación de la cadena pública no ha favorecido en absoluto a esta serie, estrenándola durante las vacaciones de Semana Santa y enfrentándola a otras series con gran número de espectadores e incluso a importante partidos de fútbol, se consiguieron unos niveles de audiencia decentillos (un fiel 10%) y se dejaron varias tramas abiertas a la espera de que haya segunda temporada. Y así lo espero, que para una vez que me engancho a una ficción patria...


Calificación en IMDb: 7'5

Mi calificación: 7

PS: Horas después de publicar este post, rtve confirmó la cancelación de esta serie. Esperemos que otra de las prometedoras ficciones españolas, "El Ministerio del Tiempo" (próximamente en este blog) corra mejor suerte.







lunes, 13 de junio de 2016

Mr. Robot

Tras finalizar la segunda temporada de mi guilty pleasure "Jane the Virgin", me dediqué a vagar por el catálogo de series de mi tele en busca de un nuevo entretenimiento para mis horas muertas. Entre numerosas ofertas, encontré una serie que ya me habían recomendado mis amigos frikorros (pero los frikorros extremos), así que decidí darle una oportunidad. Y me he papado sus diez capítulos de 49 minutos en tres dias. Señoría, no tengo más que decir. Bueno, sí:

Mr. Robot ha sido descrita como thriller psicológico, pero yo añadiría que es un thriller psicológico muy actual y la encarnación de los peores miedos de las grandes empresas que supieron sacar tajada de la crisis económica mundial. Se tratan temas tales como la mencionada crisis político-económica, la seguridad cibernética, la vigilancia masiva a través de la tecnología, el cyberacoso, las drogas, la extorsión...temas todos controvertidos e incómodos, que subyacen en nuestro día a día aunque a veces prefiramos mirar hacia otro lado para no vivir en un mundo de conspiranoias.


Elliot Alderson es un joven antisocial y ojeroso, administrador de sistemas en la empresa de seguridad cibernética Allsafe. Sus amistades se limitan a su psiquiatra, una amiga de la infancia, su vecina-camello y su pez Qwerty. En su tiempo libre utiliza sus habilidades para hackear a toda persona que se cruza en su camino y denunciar injusticias de manera anónima. Un día Elliot es reclutado por Mr. Robot, un misterioso personaje que ha reunido a un grupo de hackers antisistema bajo el nombre de fsociety con el propósito de destruir la multinacional más poderosa del mundo, Enron (Evil Corp para los amigos). 


El protagonista es un antihéroe drogadicto, paranoico, decepcionado con la humanidad y la existencia, que arrastra graves problemas sociales. Y aun así se le coge cariño. Para hacer las cosas más interesantes, además, este inadaptado se convierte en el narrador y voz en off de la historia, dando lugar a momentos algo confusos y erráticos en los que cuesta distinguir realidad de ficción. Y eso también tiene gancho. Tanto el guión, como la estética, como los personajes y los actores que les dan vida, son muy acertados. Lo cual tiene mérito ya que se trata de un reparto de desconocidos a excepción hecha del hasta ahora estrellado Christian Slater.


Puede que no se trate de una serie muy comercial, ya que es oscura y malrollera y utiliza términos informáticos de manera muy técnica y precisa, lo cual limita bastante el público objetivo. A pesar de todo ello, se llevó numerosos premios en 2015, entre ellos dos Globos de Oro por mejor serie drama y actor secundario (Slater); y justo dentro de un mes, el 13 de julio, se estrenará la segunda temporada con otros diez capítulos. Así que debe haber más ciber-paletos como yo que le han encontrado la gracia más allá de las numerosas líneas de programación y han quedado cautivados por este entramado millennial asesorada por Anonymous. Recordad: our democracy has been hacked.

Calificación en IMDb: 8'8

Mi calificación: 9







lunes, 6 de junio de 2016

Rick y Morty

Vuelvo a la carga con mi regularidad habitual (ejem, ejem) para hablaros, por primera vez en este blog, de una serie de animación. Tranquilos, que no se trata de una serie de animación cualquiera, no son dibujitos para niños ni nada que se le parezca. Tampoco es la típica serie de animación para adultos. Es algo diferente a lo que estamos acostumbrados y por eso merece ser la first but not last de su género en mi blog. 

Para empezar, su productor es Dan Harmon, el creador de Community, y sólo por eso ya se le debe dar una oportunidad. Aunque la última temporada (sí, esa que se estrenó online gracias a la presión de los fans) resultara algo decepcionante, no se puede negar que fue una serie llena de personajes redondos y momentos sublimes, como ya comenté en este otro post. Rick & Morty no es Community ni se le parece, pero el amor de Harmon por el meta-humor sigue quedando patente y de hecho se ve potenciado por la libertad creativa que permite la animación.  

Dicha libertad creativa se ve también favorecida por su clasificación "para adultos", claro, puesto que de otra manera ni Adult Swim (el Cartoon Network para adultos), ni TNT España habrían podido emitir esta producción con momentos desagradables y situaciones definitivamente depravadas. La animación suaviza todo esto y además permite crear todo un universo de ciencia ficción con bajo presupuesto. Bichos extraterrestres, planetas desconocidos, viajes espacio-temporales...la imaginación es el límite y os aseguro que los guionistas de esta serie van sobrados de imaginación y creatividad. 

Sinceramente, a mí el primer capítulo me gustó y me desagradó a partes iguales, probablemente debido a la gran cantidad de eructos por minuto que emite el protagonista, Rick Sánchez. Menos mal que mi chico me animó a continuar con la temporada, porque la verdad es que no sé si el ratio ventosidades/tiempo disminuyó o yo he acabado acostumbrándome, igual que al tartamudeo de sus personajes. 


Entrando someramente en materia, os diré que la serie tiene como protagonistas al susodicho Rick, un científico alcohólico (ligeramente inspirado en el Doc de Regreso al Futuro) que ha pasado gran parte de su vida viajando por el universo a través de diversas dimensiones temporales; y a su nieto Morty, un adolescente inseguro y acomplejado, con un bajo cociente intelectual. Juntos viven todo tipo de aventuras extradimensionales, aunque la serie también muestra los problemas "terrenales" que tiene Morty, como su inadaptación a la escuela o las continuas discusiones con  su hermana Summer y unos padres eternamente al borde del divorcio. 

Total, que se trata de una serie de ciencia ficción animada y para adultos; que tiene dos temporadas de 11 y 10 capítulos respectivamente y una tercera en el horno (por algo será); que os recomiendo que no os dejéis llevar solamente por la impresión que os cause el primer capítulo y que os aseguro que reiréis y fliparéis a partes iguales. Win win. 

Calificación en IMDb: 9'3 
 
Mi calificación: 9'6