miércoles, 25 de marzo de 2015

The IT Crowd




The IT Crowd, traducida en España como Los Informáticos, es la serie que todo geek necesita. No, es la serie que TODO EL MUNDO necesita. Es sencilla, fresca, divertida y (last but not least) ¡británica! Mis amigos llevaban tiempo hablándome de ella, ya que no se trata de ninguna novedad: Channel 4 empezó a emitirla allá por 2006. El tema es que alguna vez vi algún trozo  de pasada en la tele haciendo zapping y me pareció cutrecilla, algo que me pasa mucho con las producciones británicas. Pero, queridos niños, la belleza está en el interior; hay que mirar más allá de esto y simplemente disfrutar de un humor hilarante y surrealista.


Esta sitcom rodada con público en directo, acabó en 2010 dejándonos cuatro temporadas de seis episodios de 20 minutos y en 2013 volvió con un especial de una hora. Como el título indica, los protagonistas son los chicos del departamento de IT (Information Technologies), de la  compañía ficticia londinense Industrias Reynholm. Este departamento informático está situado lejos de todo y todos, en un sucio y destartalado sótano, y los dos técnicos que trabajan en él, Moss y Roy, son socialmente ineptos y sobre todo muy nerds. Todos en la oficina les desprecian, pero ellos también desprecian a los demás por sus nulos conocimientos sobre informática. De hecho Roy siempre descuelga el teléfono con un ya mítico: “Have you tried turning it off and on again?” (¿Ha probado a apagar y encender?). 



La serie comienza con la llegada al departamento de una nueva compañera, Jen, que no sabe absolutamente nada de ordenadores a pesar de lo que pone en su currículum. Para compensar su desconocimiento, se hace jefa de relaciones e intenta integrar a los informáticos con el resto de miembros de la oficina. La presencia de una mujer en su santuario subterráneo, alterará la vida de este par de inadaptados, inmaduros y frikis del cine cutre y los juegos de mesa. Aunque los tres tienen algo en común: recurren a la mentira e situaciones de stresss, complicando aun más su existencia y dando lugar a situaciones totalmente descacharrantes.



Hay personajes redondos, como Moss, que es genial en el terreno de la informática, pero luego no sabe desenvolverse en las cuestiones del día a día. Creedme, su pelo y su acentazo no os dejarán indiferentes. Y luego, aparte de los personajes principales, hay una serie de secundarios recurrentes que también tienen miga, como el jefe gritón con sus extraños métodos para mejorar el rendimiento de los trabajadores.


Parte del encanto de la serie son las continuas referencias a cosas de informática que todo el mundo conoce. Hay que tener en cuenta que comenzó en pleno apogeo de la descarga directa y de Youtube, cuando las redes sociales no formaban parte de nuestro día a día, y los avances en ese terreno se van reflejando en la serie. Pero tranquilos: ni da lecciones morales, ni tiene crítica social, ni nada por el estilo. Es simple y pura diversión, pero basada en situaciones del día a día, con un guion excelente que le saca punta a todo, y una música de créditos muy pegadiza y reconocible.


Poco más que deciros aparte de que yo me he reído a carcajada limpia en todos y cada uno de sus capítulos, en algunos casi sin descanso, y eso no lo consiguen muchas series hoy en día. De hecho me gusta tanto que me la voy racionando y reservando para los días flojos. Así que ya sabéis, si tenéis un día de esos que hubiera sido mejor no salir de la cama, os receto una dosis de 20 minutos de humor absurdo. Y si tenéis un buen día pues..¡a redondearlo! Que esta serie sirve lo mismo pa un roto que pa un descosío.


Calificación en IMDb: 8’6

Calificación personal: 9’3

martes, 24 de febrero de 2015

Jane the Virgin




Ya hablé de esta serie en el post sobre los estrenos de septiembre, pero desde la desconfianza, la verdad. Y es que la premisa es cuanto menos curiosa: una chica de 23 años virgen es inseminada accidentalmente y queda embarazada… ¿¡what!? Peeero el otro día decidí darle un try y acabé viéndome tres capítulos del tirón (y eso que duran 40 minutos). 

La protagonista recuerda inevitablemente a la América Ferrera de Ugly Betty, solo que ella tiene un maravilloso y guapísimo novio policía que ha accedido a respetarla hasta el matrimonio, algo fundamental para la abuelita sudamericana de Jane. Obviamente este embarazo inesperado pone su ordenada vida patas arriba, impidiendo que cumpla los pasos que ella misma había planeado seguir cuidadosamente para cumplir con su objetivo de ser profesora.


En mi opinión Gina Rodríguez, la estrella de este culebrón, tiene una increíble vis cómica y resulta agradabilísima de ver. Por eso no me extraña que ganara el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia, porque consigue caerte bien desde el minuto uno y resulta muy divertida. El resto de actores también hacen un buen trabajo coral de acompañamiento, desde la madre obsesionada con Paulina Rubio, hasta la abuela obsesionada con la virginidad, pasando por el actor de culebrón (sí: culebrón dentro del culebrón igual a metaculebrón) obsesionado consigo mismo.


El piloto es inmejorable, y la trama se va complicando poco a poco con todo tipo de enredos que consiguen lo que pretenden: dejar al espectador enganchado y con ganas de más, como los culebrones mismos. De hecho se basa en la telenovela venezolana Juana la Virgen,  pero la narración con voz en off y ediciones varias le dan a la serie un toque surrealista muy divertido, y al fin y al cabo se ríe del género en el que se inspira, lo cual siempre es refrescante.

Ya os digo, para mí ha resultado ser una más que agradable sorpresa, y no debo ser la única que piensa esto porque de hecho se ha renovado para una segunda temporada que además promete venir cargada de sorprendentes cameos. Veanla nomás, se la recomiendo yo, Cayetana Amelia Liliana de las Azores, sobrina secreta de Lorenzo Lamas ;P 

Nota en IMDb: 7’7
Nota personal: 8’8

lunes, 8 de diciembre de 2014

Siberia

Los reality shows siempre han atraído a los espectadores, quizás porque en el fondo todos llevamos un cotilla en nuestro interior. El mundo de las series es consciente de ello y por eso son varios los ejemplos que encontramos de falsos realities (el más claro y cercano sería Modern Family). Investigando sobre este tema he redescubierto el término "mockumentary", que hace referencia a aquellas pelis o series que presentan hechos ficticios como si fueran reales, usando para ello el estilo documental. Aunque la mayoría de las veces el resultado es una parodia ("mock"), muchas otras el producto puede tener un corte más bien dramático.


Un buen ejemplo de mockumentary dramático sería esta serie que vi no hace mucho y de la que voy a hablaros hoy. Siberia es una producción americana de 2013 sobre un reality que consiste en enviar a 16 concursantes a Tunguska, Rusia (¿a que no os lo esperabais por el título?). Allí los participantes deberán intentar sobrevivir en medio de la nada, compitiendo contra los elementos y entre ellos. Hasta ahí todo sería relativamente normal, peeeero va y resulta que justo en ese territorio remoto ocurren cosas muy extrañas y misteriosas desde hace más de cien años. Así, lo que en principio parecía un concurso de supervivencia con sus correspondientes normas y sistemas de seguridad, se va desmadrando poco a poco hasta convertirse en una verdadera lucha por la vida en un ambiente altamente hostil.


Los concursantes presentan personalidades y motivaciones muy diferentes, pero obviamente todos desean el medio millón de dólares del premio. Tenemos varios arquetipos clásicos: el típico engreído que ha venido aquí a jugar y no a hacer amigos, el señor mayor que cree saberlo todo, la zorra manipuladora que se las ingenia para que los hombres lo hagan todo por ella, etc, etc. Por supuesto prácticamente cada uno de ellos esconde un gran secreto, y además la cosa se va complicando no sólo por los fenómenos paranormales que empiezan a producirse, sino también por los vínculos de amor y amistad que se van creando.


Al estar rodada prácticamente en su totalidad por cámaras en mano mucha gente la ha comparado con The Blair Witch Project, aunque yo no le veo el parecido más allá de las escenas de terror en los bosques. Cierto es que los temblores de cámara pueden llegar a resultar molestos y que probablemente habría sido interesante más implicación por parte del equipo técnico en la trama; notar su miedo y ver sus caras, en vez de usarlos como meros portadores de cámaras y como una excusa para que veamos las imágenes de todo lo que experimentan los concursantes del reality. Pero todo eso es medianamente comprensible, lo que aun no he logrado entender es el final, que me resultó tan coitus interruptus que tuve que repasar el listado de capítulos por si me había saltado alguno sin darme cuenta. Más tarde leí que por problemas de programación tuvieron que unir el penúltimo y el último capítulo, pero qué queréis que os diga, me sigue pareciendo raro, raro,raro...


En conclusión: sí, se trata un producto mejorable, pero en general a mí me pareció que se lograba bastante el efecto de "realidad". Puedes llegar a creerte que ese grupo de personas que nada tienen que ver entre sí acaban de conocerse en un concurso de supervivencia, aunque para  lograr este efecto se sacrifiquen muchos minutos en charla sin importancia, chascarrillos y chistes varios. Lo importante es que prácticamente cada capítulo acaba con un "cliffhanger" (un giro de los acontecimientos que te deja con ganas de más hasta la próxima entrega), y que poco a poco la trama se va poniendo intensa, y con eso ya fue suficiente para entretenerme a mí. Aunque claro, nunca he dicho que no fuera una chica fácil.

Nota IMDb: 7'1

Nota personal: 7

sábado, 15 de noviembre de 2014

Downton Abbey

He perdido a mi compañero de sillón frente a la tele. He perdido a la persona con la que he compartido, seguido y comentado la mayoría de las series sobre las que os he hablado en este blog. He perdido a mi padre y ya nunca más podré ver Vikings, Black Sails, Juego de Tronos o Homeland sin pensar en él. Y esa es sólo una pequeña parte del vacío que deja. Pero la vida sigue y las series también, y por eso he decidido retomar el blog escribiendo sobre una de sus series favoritas: Downton Abbey. 


El nombre de la serie viene dado por la casa solariega situada en Yorkshire en la que habitan, a principios del siglo XX, la aristocrática familia Crawley y sus criados. A través de sus historias personales, vemos el efecto de los principales eventos históricos en la jerarquía social británica de la época. De hecho la trama comienza en 1912, cuando el futuro heredero de Downton muere en el hundimiento del Titanic. Dado que el actual conde Grantham sólo tiene tres hijas y ningún hijo varón, el nuevo heredero es un joven abogado de clase media, primo lejano del conde. Este cambio en la línea sucesoria no sienta bien ni a la familia ni a los sirvientes de la misma.


Entiendo que a mucha gente se la pueden sudar bastante los dramas de una familia noble de la época eduardiana, sus bailes de sociedad, la relación con sus vasallos o sus problemillas económicos. “Oh, pobrecitos, si esto sigue así van a tener que vivir todos en el pabellón de caza, que tan sólo mide 200 metros cuadrados, ¿cómo se las arreglarán?”. Pero a pesar de que muchas de las situaciones que aparecen pueden parecernos obsoletas o incluso ridículas, la verdad es que acabas encariñándote de los personajes (señores y sirvientes), empatizando con ellos y compartiendo sus alegrías y sus penas. Bueno, la verdad es que por mucho tiempo que pase seguirá sin caerme bien Mary, la hija mayor y protagonista de las principales líneas argumentales de la serie. Pero a lo mejor sólo son manías mías.  


La ambientación es excepcional y los actores hacen un gran trabajo, adecuando su gesticulación y su acento a la clase social a la que pertenecen (vale la pena verla en versión original, como ocurre con casi todas las series british). El guión tiene amor, drama, trasfondo histórico, humor…y todo está cuidado hasta el más mínimo detalle. Por ello no es raro que esta serie se haya llevado varios Emmy: a mejor miniserie, actriz de reparto (impagable Maggie Smith en el papel de la condesa viuda) y dirección. 


Las tres primeras temporadas de este drama británico se emitieron en Antena 3, pero la cuarta ya pasó a emitirse en Nova, y la quinta se estrenó el pasado 5 de noviembre. Es importante recordaros que a partir de la segunda, las temporadas empezaron a rematarse con un episodio especial de navidad que suele mostrar acontecimientos fundamentales para el desarrollo de la trama. Vamos, que son capítulos bomba y jamás podré entender por qué Antena 3 decidió ignorarlos. No sabéis nada, Jones Nieves.


Yo no puedo más que recomendárosla porque para mí siempre será una serie especial, sinónimo de noches en familia. Y aunque mi padre ya no podrá ver la quinta temporada de Downton Abbey, pienso seguir la tradición y sentarme con mi madre frente a la tele para averiguar juntas todo lo que ocurre en la mansión y disfrutar de los pequeños detalles que sabemos que él habría apreciado. 

Gracias por casi 30 temporadas de amor incondicional.

Calificación en IMDb: 8’8

Calificación personal: 9’7