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jueves, 23 de junio de 2016

El Caso. Crónica de sucesos.

Hace poco escribí mi primer post sobre una serie de animación, y desde entonces llevo dándole vueltas a la idea de escribir sobre una serie española. Los que me conocen saben que, desgraciadamente, tengo una relación complicada con la ficción made in Spain. Creo que tenemos directores, guionistas y actores de gran talento pero totalmente desaprovechados. No sé si echarle la culpa de este desencuentro a los bajos presupuestos, a los actores que no vocalizan, a las tetas gratuitas o al cine de Hollywood por llenarme los ojos y la cabeza con sus superproducciones. Aun así yo lo intento, porque una tiene su corazoncito y su orgullo patrio y no quiere dejarse desanimar por un par de malas experiencias...pero en ocasiones me lo ponen muuuy difícil para que recupere mi fe en el cine español...


Alentada por mi hermana y en mi lucha por reconciliarme con mis compatriotas (y porque los martes por la noche no hacían nada más que me gustara, para qué lo voy a negar), comencé a ver sin demasiada esperanza "El Caso", en TVE. Ya desde el principio me gustaron tanto la ambientación como el vestuario, y se me puso una sonrisilla en la cara al ver a Fernando Guillén Cuervo (Jesús Expósito), que para mí resulta poco creíble como actor, pero me parece simpático. Menos gracia me hizo ver a la serrana Verónica Sánchez (Clara López, Massiel para los amigos), pero he de decir que tanto su actuación como su personaje supusieron una grata sorpresa para mí.

Esta serie de género detectivesco está ambientada en la España de los setenta y se inspira en algunos de los crímenes que aparecieron en  portada en el semanario "El Caso", un periódico sensacionalista, y morboso cuyo estilo inigualable hizo que fuera uno de los de mayor tirada de la época. En cada capítulo se nos presentan uno o dos crímenes, atractivamente repulsivos y autoconclusivos; y se ofrecen algunas pinceladas sobre las vidas privadas del personal del semanario y alguna pista sobre el caso central de la serie. La elección de los casos me parece muy acertada, pues son entretenidos aunque en ocasiones la resolución de los mismos sea algo simplona y demasiado dependiente de casualidades y chiripas. Además, se aprovecha para realizar un retrato social de la España franquista, una España machista en la que se perseguía la homosexualidad, la corrupción policial estaba a la orden del día y  la censura periodística impedía en muchos casos contar los hechos tal y como eran (cuánto han cambiado las cosas, ¿no?).


Lo mejor que tiene esta serie es que no es pretenciosa y entretiene, se puede acceder fácilmente a los capítulos en la web de rtve y los casos que se nos muestran son tan interesantes que incluso se ha conseguido que el semanario vuelva a los kioscos casi 20 años después de cerrar sus puertas. Otro gran acierto de los productores es en mi opinión la creación de "Las claves de El Caso", una especie de mini documentales sobre los casos expuestos en capítulos anteriores, donde se profundiza sobre la verdadera naturaleza de los mismos y se muestran las diferencias con su adaptación a la pequeña pantalla.

A pesar de que la dudosa programación de la cadena pública no ha favorecido en absoluto a esta serie, estrenándola durante las vacaciones de Semana Santa y enfrentándola a otras series con gran número de espectadores e incluso a importante partidos de fútbol, se consiguieron unos niveles de audiencia decentillos (un fiel 10%) y se dejaron varias tramas abiertas a la espera de que haya segunda temporada. Y así lo espero, que para una vez que me engancho a una ficción patria...


Calificación en IMDb: 7'5

Mi calificación: 7

PS: Horas después de publicar este post, rtve confirmó la cancelación de esta serie. Esperemos que otra de las prometedoras ficciones españolas, "El Ministerio del Tiempo" (próximamente en este blog) corra mejor suerte.







lunes, 4 de agosto de 2014

Sherlock


Gracias a Antena 3, la mayoría ya conoceréis esta serie british de la BBC que comenzó en 2010 y que cuenta con tan sólo tres temporadas de tres capítulos de 90 minutos cada uno. Se trata de una actualización contemporánea, ubicada en el Londres del siglo XXI, de las aventuras del detective creado por sir Arthur Conan Doyle. La serie sigue pues los pasos del excéntrico Sherlock Holmes y su compañero John Watson, mientras tratan de resolver los misteriosos crímenes que se cruzan en su camino. Ambos personajes están encarnados por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman antes de comerse el mundo y meter un pie en prácticamente todas las grandes producciones de los últimos tiempos.


En esta revisitación de las clásicas aventuras del detective por antonomasia, Holmes ha sustituido la pipa por los parches de nicotina, el doctor Watson es un joven veterano de la guerra de Afganistán y las nuevas tecnologías son una herramienta fundamental en la resolución de los casos.

El personaje de Sherlock Holmes sigue siendo un detective arrogante, un genio brillante impulsado por su deseo de demostrar que es más inteligente que los delincuentes, los policías y cualquier ser humano. Una especie de sociópata cuyo distanciamiento emocional de los casos y del mundo en general, le convierten en el perfecto indagador que sólo ve rival en su archienemigo el malvado James Moriarty.


Esta producción ha sido respaldada desde el principio por crítica y público, de modo que su popularidad se extendió rápidamente hasta convertirse en un fenómeno televisivo y en toda una serie de culto. Por ello ha recibido múltiples nominaciones tanto a los Globos de oro, como a los Emmy y los Critics’ Choice Television Awards desde 2011, ganando de momento este último en 2012 tanto por mejor miniserie como por mejor actor de miniserie para Cumberbatch. Además, los productores han confirmado una cuarta y una quinta temporada, aunque las fechas de estreno no están claras debido a las apretadas agendas de sus protagonistas.


He de decir que aunque yo soy más de Agatha Christie, los capítulos que hacen referencia más directa a las novelas de Doyle pierden, en mi opinión, parte de su encanto a la hora de adaptarlas a la época actual. Tal es el caso, por ejemplo, del episodio dedicado a “El sabueso de los Baskerville”. De todas formas me temo que lo mismo pasaría si trasladáramos los casos de Poirot, cuya lógica deductiva a veces jugaba con la inocencia del lector, al siglo XXI. Eso sí, esta adaptación es mil veces más fiel al espíritu de las novelas que la realizada por GuyRitchie en sus películas protagonizadas por Robert Downey Junior y Jude Law, en las cuales los protagonistas son unos expertos en artes marciales que usan la fuerza casi más que el cerebro.


¿Vale pues a pena seguir las aventuras de los inquilinos del número 221 de Baker Street? Elemental, querido lector. Cada capítulo parece una pequeña joya cinematográfica cargada de humor e ironía, y algunos de los casos resultan francamente interesantes. Además, ¿quién puede resistirse al vozarrón inglés del señor Cucumberbatch? ;P



Nota en IMDb: 9’3

Nota personal: 8’8

jueves, 24 de julio de 2014

Luther

Sin ánimo de hacer publicidad, os contaré que la semana pasada descubrí que en la videoteca de Imagenio hay maratones de series gratuitas. Revisando las opciones disponibles decidí empezar a ver The Bridge pero al parecer los capítulos tienen “fecha de caducidad” y la primera temporada empezaba desde el capítulo 9, con lo cual la descarté. Más abajo encontré Luther, una serie sobre la cual había leído en algún foro y que tenía en mi lista de asuntos pendientes. Normalmente me da mucha pereza empezar series que ya llevan varias temporadas emitiéndose, pero al ver que entre las tres temporadas existentes tan solo sumaban 14 capítulos de una hora cada uno me animé a empezar a verla con mi padre. Y ya sólo nos quedan dos capítulos para acabarla. La hemos devorado.


La sinopsis viene a ser algo así como: un detective de la Unidad de Delitos Graves, superdotado y con problemas de control de ira, se reincorpora al trabajo después de un periodo de baja. Pero es bastante más que eso. Aunque te intenten recordar continuamente que el protagonista tiene un fondo oscuro, yo enseguida conecté con él y su forma de actuar, empaticé con su modo de resolver los problemas y le cogí un cariño y una lástima casi inmediatos. A lo mejor lo que pasa es que yo también estoy tarada, quién sabe.


Se nos van presentando diferentes crímenes llevados a cabo en el Londres actual por asesinos francamente perversos y muy logrados, sin escrúpulo alguno y diferentes grados de enfermedad mental, diría yo. Aunque los casos son por lo general sangrientos y el ambiente es oscuro y sórdido, la serie no se recrea ni en la violencia ni el sexo. Esos elementos están ahí, siempre de fondo, pero no se muestran explícitamente. Y es difícil resultar así de elegante (mirad qué maravilla de intro) hoy en día y aun así conseguir mantener en tensión a un espectador que desde el principio conoce la identidad de cada asesino pero debe acompañar a Luther a través de sus curiosos métodos deductivos hasta llegar a la resolución del enigma.


Idris Elba, el primer negro despeinado de la historia de la humanidad (a la foto de arriba me remito), es claramente el corazón de esta serie. Casi todo el peso de la acción recae sobre su personaje, el inspector John Luther: atormentado, obsesivo, con una total dedicación al trabajo y convencido de que “lo correcto” no siempre es lo que dicta la ley. Aunque se ve rodeado de numerosos secundarios fijos y bastante bien construidos a lo largo de las temporadas, él es el núcleo de todo, el gancho que hace que quieras seguir viendo más. Su personaje está sobrado de carisma: su forma de andar, encorvado y con las manos en los bolsillos de su característico abrigo gris ceñido se te quedan grabados en la memoria. No en vano Elba ganó un Globo de Oro en 2012 como mejor actor de miniserie.


Las temporadas de esta serie policiaca/drama psicológico de la BBC no son constantes en cuanto a calidad. La primera impacta porque Luther está en plena tormenta emocional y laboral: su mujer le abandona y está siendo investigado por Asuntos Internos. Si a eso le añadimos la entrada en escena de la enigmática Alice Morgan, toda la trama toma un cariz más que interesante. La segunda temporada pierde un poco fuelle, quizás por la dosificación del personaje de Alice, la cual nos regala sin duda los mejores diálogos frente a Luther. A mitad de ver la tercera, me atrevería a decir que está siendo correcta, aunque no apasionante.


A pesar de estas irregularidades en cuanto a la calidad de las temporadas, la serie tiene un 8’6 en IMDb, se está preparando una precuela cinematográfica y además un spin off sobre la inquietante figura de miss Morgan. Así que yo diría que vale la pena echarle un ojo, ¿no?