martes, 30 de julio de 2019

Los Soprano

Para alegría de mi novio y de mis cuatro o cinco fieles seguidores (incluida mi madre), declaro inaugurado el tradicional reinicio veraniego de este blog de series. Un espacio para aquellos que quieren ver algo pero no saben muy bien qué y que buscan algún dato que les ayude a tomar su decisión sin arriesgarse a los temidos spoilers.




Y retomo nada menos que con esta ficción de HBO que, en su momento, fue considerada como la mejor serie de la historia y precursora de la edad de oro de la televisión actual. Sin presiones Kata, puedes decir que te ha parecido un truño como una casa...que noooo, que sí que me ha gustado (quitando las tramas relacionadas con el hijo del prota, que no me podían importar menos, y el famoso "final magistral" que al parecer todo el mundo entiende menos yo).

Pero me estoy liando, vayamos al tema. Por si alguien realmente no tiene ni idea de qué va esta serie, ahí va lo esencial: Tony Soprano es un jefe mafioso de New Jersey que, tras sufrir un ataque de pánico debido a problemas familiares y laborales (ejem) decide buscar ayuda en una psicoanalista. Con este pretexto, nos sumergimos en el día a día de una familia mafiosa, lleno de ritos, tradiciones y costumbres ancestrales, así como de sexo, violencia, miedos y venganzas.




Parte del éxito de Los Soprano se debe al momento de su estreno. En 1999 no era habitual ver en la pequeña pantalla guiones tan complejos y producciones tan cuidadas como en el cine. Y hay que reconocer que algunos de los nada menos que 86 episodios de esta serie son como mini-películas, impecablemente dirigidas y con actuaciones memorables por parte de todo el (bastante amplio) elenco. 

Y si hablamos de actuaciones memorables, no podemos menos que destacar el papelón que hace el gran James Gandolfini (tristemente fallecido en 2013). Este actorazo consiguió que un personaje tan lleno de sombras como el capo Tony Soprano, ese "empresario de gestión de residuos" mujeriego, violento y orgulloso en plena decadencia vital y moral, ese tipo a todas luces despreciable, se hiciera un hueco en los corazoncitos de los espectadores y que, casi casi, entendieras sus razones y te apiadaras de su estresante vida. ¿Tiene mérito o no?




La sexta temporada de esta obra maestra finalizó en  2007 dejando una estela de premios tras de sí, 21 Emmy y 5 Globos de Oro, entre otros. Ahora, aprovechando el 20 aniversario de su estreno, la Warner ha anunciado que en 2020 se estrenara en cine una precuela llamada "Newark", que se ambientará en los 60 y se centrará en el personaje de Dickie Moltisanti (padre de Christopher) y en la cual el personaje de Tony será interpretado nada menos que por el hijo de Gandolfini. 

Yo no sé si veré esta película, pero he aprendido algo viendo esta serie, y es que no vale la pena ser mafioso. En serio, llevan unas vidas de mierda, siempre sospechando de todo el mundo, mintiendo, conspirando... Oídme bien niños: no os hagáis gangsters, vale que se gana pasta, pero es demasiado estresante, no compensa. Y hasta aquí el miniconsejito del día. Podéis pagármelo comentando esta entrada ^^



Calificación en IMDb: 9'2

Mi calificación: 9

miércoles, 15 de agosto de 2018

The Office

Tras escribir nada menos que 50 entradas desde que empecé este pequeño e intermitente proyecto en 2014, me gustaría recordar que el propósito de mi blog nunca ha sido realizar una crítica profunda de las series más de actualidad, sino proponer diferentes opciones para esos tan temidos e inevitables momentos de: "¿Y ahora qué vemos?". Es por eso que nunca me adentro demasiado en la trama ni en la psicología de los personajes, simplemente ofrezco una visión general (una cata, ¿lo pilláis?) del argumento de la serie y lo que me parece destacable de ella sin entrar en demasiados detalles para no caer en el spoiler, ese mal de la era de internet.


Por ello, hoy propongo una comedia de la NBC que se presta perfectamente a maratones veraniegos o de fin de semana en el sofá, provocando carcajadas y vergüenza ajena a partes iguales. Si os animáis a verla, tendréis ni más ni menos que 188 episodios de 20-25 minutos por delante, divididos en nueve temporadas que empezaron en 2005 y acabaron en 2013. Vamos, que la serie está más que terminada, pero no por ser "vieja" ha perdido un ápice de su frescura.

Se nos presenta, en forma de falso documental, el día a día en una pequeña oficina de pueblo de la empresa papelera Dunder Mifflin. Apasionante, ¿verdad? Pues, aunque parezca mentira, así es. Quizá tenga algo que ver el hecho de que los trabajadores de esta empresa sean de lo más variopinto y aprovechen cualquier excusa, por absurda que sea, para no trabajar. Y el primero de ellos es el memorable jefe inútil por excelencia Michael Scott, interpretado por el archiconocido Steve Carell (también productor de la serie). En serio, este personaje me ha hecho sentir vergüenza hasta el extremo de tener que taparme los ojos y los oídos en más de una ocasión...y aún así tiene un huequito en mi corazón. 



No sólo él, todo el personal de la oficina: administrativos, comerciales, contables, etc tienen una personalidad propia y sorprendente que se va desarrollando a lo largo no sólo de las nueve temporadas,  sino de varios webisodios, ampliando las posibilidades de las tramas conforme vamos conociendo a unos personajes cuyas acciones y decisiones no rayan, cavan hondo en el humor absurdo, dándole una nueva dimensión al sentido de la palabra "ridículo". Hay romances, rupturas, bromas, negocios que fracasan, ideas estrafalarias y todo tipo de situaciones en las que se sobrepasa, de largo, la línea de lo políticamente correcto. Y aun así les coges cariño a todos, por raritos o psicópatas que resulten.



Aunque no siempre los remakes son buenos, esta versión americana de la comedia británica del mismo nombre, creada por el humorista Ricky Gervais, logró tener incluso más éxito que su predecesora, ganando dos premios Emmy a mejor serie comedia y mejor dirección, y un Globo de Oro al mejor actor para Carell, entre otros muchos premios.  Y además, si finalmente decidís verla, se abrirá ante vosotros todo un mundo nuevo de memes y GIFs hilarantes para comunicaros con vuestros amigos sin necesidad de palabras. ¿Se puede pedir más?




Calificación en IMDb: 8'8

Mi calificación: 9


viernes, 3 de agosto de 2018

Braindead



¿No os pasa a veces que ponéis las noticias y parecen de coña? ¿Que se dan situaciones en el mundo de la política tan absurdas que cuesta creer que sean ciertas? La clave para entenderlo todo podría ser la que plantean en esta serie de televisión de 2016 que, lo siento, nada tiene que ver con la peli de Peter Jackson (excepto, quizás, que un poco de gore hay, pero muy soft). 


Laurel, una joven directora de documentales encarnada por una brillante Mary Elizabeth Winstead (la Ramona Flowers de "Scott Pilgrim contra el mundo") comienza a trabajar para su hermano, senador demócrata, para conseguir financiación para sus películas. Una vez en el Congreso, empieza a ver comportamientos extraños en el personal de ambos partidos (demócrata y republicano) y poco a poco va descubriendo una invasión de insectos alienígenas que comen el cerebro de sus huéspedes, controlando sus acciones y decisiones, haciendo que se radicalicen en sus posturas y que estén más preocupados por culpar al de enfrente que por solucionar problemas. ¿Os suena de algo? 



El problema es que, aunque hay varios síntomas que indican que alguien está siendo controlado por estos insectos invasores de cuerpos, como problemas de oído y de equilibrio, rechazo al sexo y al alcohol o escuchar en bucle cierta canción ("You might think", de "The Cars"); en medio de la locura política de Washington DC, resulta difícil diferenciar a los individuos parasitados de los "normales". Por ello a la protagonista le costará mucho encontrar la ayuda que necesita para librarse de la plaga extraterrestre. 


Esta mezcla de géneros de trama política, ciencia ficción, terror y humor negro de los creadores de "The good wife" sólo consta de una temporada de 13 episodios de 45 minutos. Toda una pena, ya que en principio estaba planteada como una tetralogía en la que veríamos el efecto de estos parásitos alienígenas en Wall Street, Sillicon Valley y Hollywood. Y a mí eso me habría gustado verlo. 


Calificación en IMDb: 8'1

Mi calificación: 8'5


sábado, 28 de julio de 2018

Preacher




¿Qué pasaría si Dios se tomara unas vacaciones como un trabajador mortal cualquiera? ¿Afectaría al orden del Universo? ¿Quién quedaría a cargo de todo? Éste viene a ser el hilo argumental de esta serie cuyos protagonistas y encargados de buscar al Creador son un cura con (mucho) pasado, su novia asesina a sueldo y su "peculiar" amigo irlandés.

Tal curiosa y original trama se basa en un cómic de Vértigo (subeditorial de DC) que lo petó bastante en los 90. Pero no esperéis la típica historia de superhéroes estilo Superman; el tono es irreverente, violento y coquetea con temas espirituales espinosos, lo cual hizo que la HBO se negara a producirla y cediera la producción a AMC, aunque ahora es una de las cadenas que la emite. La adaptación del cómic a la televisión corre a cargo, entre otros, del siempre divertido y original Seth Rogen ("Supersalidos"o "Lío embarazoso" son algunas de las joyitas que ha protagonizado). La estética y la música están muy cuidadas, recordando en ocasiones a las pelis de Tarantino.



Como íbamos diciendo, la serie comienza cuando el reverendo Jesse Custer (Dominic Cooper, el poco destacable noviete de Amanda Seyfried en "Mamma Mia") ve interrumpido su retiro espiritual a cargo de la iglesia de su padre en su pequeño pueblo tejano natal y se embarca en una delirante carrera por encontrar a Dios en su escapada de incógnito por la América profunda. Durante este periplo se verá acompañado por, y enfrentado a, gran cantidad de personajes secundarios de lo más estrafalario y enigmático. Pero repito: no se trata de una historia de superhéroes, aunque aparezcan misteriosas organizaciones milenarias, poderes sobrenaturales, profecías y enigmas por resolver. Los caracteres encajan más bien en el perfil de antihéroes egoístas y retorcidos, con  más sombras que luces e historias incómodas a sus espaldas. 



Actualmente se está emitiendo la tercera temporada de esta blasfema y socarrona representación de las dudas de la fe que se estrenó en 2016, y en estos 36 episodios de aproximadamente 50 minutos han pasado multitud de cosas, haciendo una especie de "borrón y cuenta nueva" con el mismo hilo argumental de fondo pero distintos escenarios y subtramas en cada una de las temporadas. Por mi parte creo que es una serie entretenida y original, digna de recomendación, pero eso sí: abstenerse estómagos sensibles y personas poco receptivas al humor irreverente.


Calificación en IMDb: 8'1

Mi calificación: 8'5

viernes, 20 de julio de 2018

Gravity Falls

¡Ah, las ansiadas vacaciones de verano! Lo que para los adultos es un periodo de descanso y desconexión del mundo laboral, para los niños se convierte en una época llena de oportunidades para vivir mil aventuras y nuevas experiencias. Ese es parte del encanto de esta serie de animación de  2012 de Disney Channel, que saca el niño que el espectador lleva dentro al narrar el verano de dos mellizos de once años, Mabel y Dipper, en Gravity Falls, el pueblo de su tío abuelo Stan. Aunque claro, en el pueblo de mis abuelos no había sucesos paranormales, que yo sepa. 



Para empezar, el mencionado tío abuelo es un timador propietario de "La cabaña del misterio", una atracción turística pensada única y exclusivamente para sacarle los cuartos a todo aquel dispuesto a escuchar retorcidas historias inventadas sobre monstruos imposibles. Y para seguir, aunque el negocio de Stan sea un timo, es verdad que en este encantador pueblo situado en medio del bosque habitan seres paranormales. Los adorables mellizos Pines (mención especial a Mabel con sus sueters de colores y su inseparable cerdito) lo descubrirán en sus propias carnes al encontrar un misterioso diario que les llevará a resolver multitud de misterios y enigmas junto con toda una pléyade de personajes secundarios a cual más estrambótico. 



De hecho, a pesar de tratarse de una serie de animación, no es para niños (al menos no exclusivamente). Tiene un sentido del humor para todos los públicos, pero muchas de las referencias nostálgicas y del género de terror van dedicadas a un público adulto que no va a poder evitar que se le enternezca el corazoncito al vivir un verano genial de la mano de dos hermanos con la ingenuidad propia de su edad, que realzan valores como la amistad o el amor fraterno sin caer en la ñoñería. Además, aunque en cada episodio se nos presenta un nuevo monstruo contra el que luchar, hay una trama principal de fondo que se va desarrollando poco a poco. Incluso se plantean enigmas reales para el espectador adulto a lo largo de los episodios y en los títulos de crédito. Se trata de pistas sobre misterios de la trama que pueden resolverse mediante diferentes métodos criptográficos (esto ya es para nota). 



Otro aspecto a valorar de esta serie, es que sus creadores decidieron terminarla en la segunda temporada, con 40 episodios de 20 minutos, a pesar del éxito conseguido (premios Emmy incluídos) para ser coherentes con el hilo argumental: los hermanos Pines sólo van a pasar un verano con su tío abuelo, y en esos meses de vacaciones vivirán diferentes aventuras que les harán pasar de niños a adolescentes cuando cumplan doce años. Pero eso ya es otra historia, que no tiene por qué ser contada.


Calificación en IMDb: 8'9

Mi calificación: 9'5

viernes, 13 de julio de 2018

Altered Carbon

¿Os imagináis que morís y despertáis dentro de, digamos, 300 años en el cuerpo de, por ejemplo, Jason Momoa? ¿Cómo de desconcertante y chungo sería eso? Pues más o menos eso es lo que le sucede a Takeshi Kovacs, el protagonista de esta serie de ciencia ficción de Netflix basada en una novela negra cyberpunk. Pero tranquilos, que aunque la serie se haya estrenado este año, la historia transcurre en el siglo XXIV, aún nos pilla un poquito lejos...



En este futuro oscuro y lluvioso, que recuerda inevitablemente a Blade Runner, la tecnología ha avanzado de tal manera que es posible digitalizar los recuerdos y la conciencia humana y transferirla a un práctico disco que se injerta en las cervicales a todo ser humano al nacer. De este modo, la gente no muere realmente a no ser que dicho disco se dañe; mientras eso no ocurra, uno puede ir pasando de cuerpo en cuerpo como quien se cambia de piso.




Curiosamente, la trama que se desarrolla en este contexto es la de la investigación de un asesinato. Kovacs tendrá que averiguar quién mató a uno de los Mats más influyentes de la sociedad. ¿Y qué es un Mat?, diréis. Pues es la manera corta de llamar a los Matusalenes, un pequeño grupo de multimillonarios que pueden permitirse hacer copias de seguridad de sus conciencias, logrando de este modo la inmortalidad. Nuestro protagonista tendrá que usar sus mejores dotes detectivescas y su fuerza bruta de ex-mercenario para resolver este caso si quiere recuperar su libertad. 

A pesar de tratarse de una serie de Netflix, creo que es poco conocida y eso que, cosa rara en la ciencia ficción, se ha invertido mucho presupuesto en ella. La estética es muy chula, los efectos estupendos, hay sexo y violencia a raudales pero también humor (ese adorable Poe, Inteligencia Artificial, recepcionista y dueño de hotel todo en uno). Y además el universo en el que se desarrolla está repleto de posibilidades, con múltiples planetas y culturas por descubrir...pero eso, amigos, ya lo veremos en la segunda temporada, confirmada para el año que viene.





Calificación IMDb: 8'2

Mi calificación: 8'5