martes, 3 de junio de 2014

Black sails


Como voy a estar unos días fuera y me sabe mal dejar huérfanos a mis 4 o 5 seguidores, he decidido escribir otra entrada de esas que alegran la vista, porque ¿a quién no le gustan los piratas? Y si están buenorros mejor…

En pleno auge de la piratería, los bucaneros amenazan el comercio marítimo y por eso son considerados enemigos de la humanidad. Los protagonistas de esta historia son el capitán Flint y la tripulación de su barco, 20 años antes de lo narrado en “La isla del Tesoro” de R.L. Stevenson. De hecho todo comienza con la incorporación del oportunista John Silver (futuro Long John, que a mí personalmente me cae fatal) como cocinero del Walrus.


Una de las cosas que más me sorprendió de esta serie fue lo estricto de las leyes piratas, su organización dentro del supuesto caos que atribuía a esta forma de vida. Se trata de una sociedad que se rige por sus propias normas, con una especie de democracia en la que caben el choque de autoridades, la justicia y la votación popular.

Cuando desembarcan en New Providence, una isla de las Antillas llena de piratas, timadores y prostitutas, las normas y la jerarquía siguen teniendo importancia. Todos los capitanes de barco deben en cierto modo obediencia a la malhablada y dura Eleanor Guthrie, dueña de la taberna e hija del comerciante más importante de las islas. Esta mujer se hace respetar en un mundo predominantemente masculino controlando el mercado negro y dando así salida a las mercancías robadas en los abordajes.



Todos los personajes tienen un pasado que quieren de algún modo ocultar, así como secretas ambiciones que intentarán cumplir cueste lo que cueste. El capitán Flint está obsesionado con encontrar el “Urca de Lima”, un barco español cargado de oro; Eleanor sueña con convertir New Providence en una isla importante; Max la prostituta de buen corazón (alerta de tía buena) quiere llegar a ser una mujer independiente y libre; y John…John sólo quiere sobrevivir y sacar provecho de todo lo que sea posible.


A pesar de lo amplio del elenco, los personajes por así decirlo secundarios no resultan planos. El guión es lo suficientemente bueno como para despertar en el espectador interés por las vidas del fiel contramaestre Gates, el noble Billy Bones (mi más favorito, bonico a la par que empotrable, ojo a las fotos) o la en principio malvada tripulación del Ranger (Charles Vane, Rackham y Anne Bonny). 


Siendo Michael Bay el director no creo que os sorprenda que haya mucha acción, pero igual sí que haya sexo y violencia en cantidad, aunque todo mostrado con cierto "buen gusto". De hecho tanto esto como la intro me recuerdan a Vikings, mi primera entrada de blog. Su calificación en IMDb es de 8’1, y habrá una segunda temporada, cosa que agradeceréis porque ésta termina con un monumental cliffhanger (vamos, que te deja con ganas de más).

Me despido pues hasta la semana próxima, con la esperanza de que si no os ha gustado lo que he escrito al menos os alegréis la vista con las fotos de los protagonistas, ¡Arrrr!



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